La edición 2025 de Moto2 ha estado rodeada por la emoción y la incertidumbre propia de esta categoría hasta la última carrera.
A diferencia de las otras, todos los equipos corren con el mismo propulsor (el tricilíndrico Triumph de 765 cc con más de 140 CV, derivado de la Street Triple RS de calle), y que modificado para competición, reemplazaba en 2019 al primitivo tetracilíndrico Honda de 600 cc, menos potente. La igualdad es la tónica y la moto no marca las diferencias, al contrario que en las otras.
Así, mientras la categoría mayor, MOTOGP, tenía dueño y señor desde el inicio del campeonato en Marzo con Ducati, confirmándose su titular en Japón en la figura del oficial de la marca italiana, Marc Márquez, aun con cinco citas por disputar y 185 puntos en juego; en las motos pequeñas, Moto3, se repetía el guion a falta de cuatro y con José Antonio Rueda como gran vencedor sobre una KTM.
Pero en Moto2 no ocurría lo mismo y como viene siendo habitual en una categoría tan competida, en esta temporada no lo era menos; acentuada la igualdad, no se conocería el Campeón hasta la última carrera.
En ausencia de tres de las figuras mediáticas de la categoría por su cambio a Moto GP (A. Ogura y F. Aldeguer, campeón y quinto clasificado de la temporada anterior respectivamente y acumulando tres victorias cada uno, además del duodécimo S. Chantra, sin triunfos), en esta partían con el marchamo de favoritos, el vigente subcampeón A. Canet con cuatro victorias en su haber esa temporada, el irregular C. Vietti séptimo con tres, los siempre candidatos S. García cuarto y J. Dixon octavo, con dos, mientras que el metódico M. González, tercero, A. López sexto y J. Roberts tenían una, respectivamente copando entre ellos todas las victorias del 2024. Sin descartar al décimo clasificado T. Arbolino (sin victoria pero con tres podios), esas eran las principales referencias a tener en cuenta para el título de 2025. No entraban en ninguna lista de candidatos D. Moreira (14º) ni los recién ascendidos D. Holgado ni D. Alonso, a pesar este, de llegar con la etiqueta de campeón de Moto3.
Centrándonos en las dos mejores bazas de la temporada anterior y los más regulares, los dos españoles con más posibilidades de los trece pilotos españoles.
Canet (1999), el más veterano de la parrilla si descartamos a Dixon (1996), sumaba 9 temporadas compitiendo, cuatro de ellas en moto3, con 159 participaciones, mientras que para Manu (2002), sería la cuarta presencia en el campeonato tras tres temporadas y 58 participaciones (más 2 wild card en 2021). Y si el de Corbera aterrizaba directamente del FIM CEV a MotoGP, el madrileño lo hacía tras cuatro duros años previos de paso por Superbikes (dos en 300 y dos en SSP). Sin premio hasta ahora para Arón, Manu conseguía el Campeonato en su segunda participación de 300, mientras que en SSP finalizaba 3º antes de pasar a Moto2 donde conseguía un 16º y un 8º previos al tercero actual. Por su parte Canet acumulaba un 14º, 6º, 3º, 5º, y el subcampeonato actual de posición final con 4 victorias por una de González.
Otra circunstancia a tener en cuenta era que Arón seguía en el mismo equipo mientras Manu cambiaba a LiquiMoli. Pero no sería ese un inconveniente para el madrileño, al disponer del mismo propulsor; el principal, y para todos, era el cambio de calzado, reemplazando Pirelli a Michelin, a los que estaba más acostumbrado Manu por sus años en SSP.
Afrontaban muy bien la temporada los dos españoles mejor clasificados, que se ponían al mando de la clasificación en Tailandia con un segundo para Arón y un primero para Manu en Buriram y que se continuaba quince días después en Termas de Rio Hondo, Argentina con un segundo para Manu y un cuarto para Arón, en una carrera que ganaba Dixon.
De tal manera que para el tercer GP USA, la clasificación avalaba las apuestas y Manu lideraba la tabla con 45 puntos, con Dixon 2º con 34 y Arón 3º con 33. Pero en el circuito tejano de Austin se torcía el guion para Manu, pues comenzaba a llover y aunque con zonas secas y declarada en mojado, Manu apostaba por un neumático de seco, en una decisión finalmente errónea y que terminaba costándole la carrera al acabar 22º. Por el contrario Arón repetía, con algo de suerte, la cuarta plaza, en una carrera que volvía a ganar Dixon sobre mojado partiendo desde la pole, para pasar a encabezar ahora la tabla con 59 puntos, por los 46 de Arón y los mismos 45 de Manu.
Dos semanas después se restablecía la “normalidad” competitiva y en Lusail, Qatar se imponía Arón, con Oncu segundo y Manu tercero. Eso junto a la caída de Dixon, provocaba que al llegar la competición a Europa en Jerez comandara Arón con 71 puntos, con Manu segundo con 61 y Dixon tercero con 59. Más lejos 4º y 5º respectivamente otros dos españoles D. Holgado y M. Ramírez, completando el topten Baltus, Arbolino A. López, Oncu y Vieti.
En Jerez y Le Mans Francia, se constataba la supremacía española y con dos primeros de Manu y un 8º y un 3º de Arón junto a dos segundas posiciones de su compañero Baltus, la clasificación general la encabezaran Manu con 111 puntos y Arón con 95 figurando tercero Dixon con 77 por los 73, del cuarto Baltus. En una categoría tan apretada y tras más de un cuarto de calendario consumido, la diferencia de estos cuatro con el grupo de perseguidores era de 23 puntos. Grupo que encabezaba en 5ª posición Moreira (subcampeón de Moto3) gracias a su regularidad y que de no haber sido por su problema con los neumáticos en Argentina estaría más arriba (4º-R-21º-5º-4º-4º), completando el topten Vieti, Ramírez, Agius, Arenas y Oncu, los cinco, en cinco puntos.
En Silverstone, Gran Bretaña, todo empezaba bien para los españoles (1º y 2º en parrilla) y terminaba muy mal para Manu y, con cierto resquemor para Arón, que debía haber ganado una carrera que tenía por la mano, que comandó casi siempre y regalaba en las últimas curvas para finalizar 4º, ante unos más agresivos rivales. Se imponía el australiano Agius, el más vivo, por delante de Moreira segundo (en su primer podio) y Alonso tercero (también primer podio). Mientras Manu intentando remontar con más premura de la aconsejada y tras una mala salida (11º) se tocaba con Baltus al adelantarle en la cuarta vuelta, yendo los dos al suelo, debiendo abandonar. Aunque Manu seguía al frente, ahora solo 3 puntos le separaban de Arón (111 y 108), mientras que Dixon se mantenía tercero con 84, Baltus era 4º y Moreira figuraba en el puesto 5º con 70 puntos.
El circuito Motorland de Aragón se presentaba con buenas perspectivas para los españoles corriendo en casa, pero una caída de Manu en la Q2, le hacía partir 18º en parrilla. Arón lo hacía 4º junto a Holgado y Alonso mientras la pole era para Moreira. En carrera, el brasileño siempre en puestos de cabeza se colocaba primero al iniciar la última vuelta siendo adelantado por Oncu sobre la línea de meta y completando el podio Baltus, mientras Arón terminaba sin gomas, cediendo dos puestos (6º) y Manu que llegaba a remontar hasta la 7ª posición también se quedaba sin Pirellis en las últimas vueltas, finalizada 9º.
Por tanto para Mugello, Italia las diferencias entre los españoles habían desaparecido, 118 p para los dos mientras Moreira ya figuraba tercero con 90 (28 puntos menos) y crecido, conseguía además su segunda pole consecutiva. El brasileño sin nada que perder y siempre en el grupo cabecero, dejaba hacer a los principales implicados y con la presencia también del resto de españoles punteros en la pelea, Manu con el mejor ritmo, ganaba la carrera por delante de Arenas, Canet y Moreira, volviendo a liderar la tabla en solitario con 9 de ventaja sobre Arón y 40 sobre Moreira.
El emblemático Assen holandés, es un circuito que gusta a todos, incluido Moreira, que reivindicándose, ganaba por 3ª ocasión la pole, con Manu 3º y Aron 4º. Con Arón y el brasileño por delante, la mala salida de Manu (8º) le penaría en su remontada consiguiendo llegar hasta la 3ª plaza en una carrera en la que Moreira ganaba por primera vez en Moto2, imponiéndose a Arón tras una intensa lucha en la última vuelta. Ahora las diferencias en la tabla se estrechaban 159, 154 y 128, respectivamente.
Alemania era el 11º GP, y su disputa cerraba la primera mitad del campeonato.
En Sachsenring, volvía a aparecer la lluvia por segunda vez en la temporada y la pole era para Dixon con Arón 12º y caída de Manu en entrenos, que partía 16º y con Moreira 25º. Con carrera en seco, tocaba remontar a los líderes y eso le costaba la caída a Moreira que tocaba a Dixon y se llevaba puesto a Alonso (lo que beneficiaba a Manu). Una siguiente caída con Ramírez y Arenas implicados, (que también beneficiaba a Manu) provocaba bandera roja a cuatro del final cuando lideraba Oncu completando Baltus y Dixon el podio, con Manu 4º y Arón 7º. Con medio campeonato completado la lucha entre los tres tenores se mantenía en cincuenta puntos, 178/163/128, siendo la renta de 15, entre los españoles.
Abría la segunda mitad de la temporada la R. Checa y su bonito circuito de Brno, de donde debería partir sancionado Moreira, desde el pitline, por su acción en la carrera anterior y coincidiendo con los primeros rumores de fichajes para MotoGP y sus posibles candidatos. La pole era para Baltus, con Manu 4º y Aron 17º. Con todo a favor del madrileño, las caídas de sus rivales en sus respectivas remontadas, propiciaban que Manu asegurara un 3º tras Roberts y Baltus, adquiriendo mayor ventaja en la general.
Coincidían con el GP de Austria, la aparición de consistentes rumores sobre el paso de Moreira a MotoGP y el primer abandono de Manu de la temporada, en un Spielberg donde había conseguido la pole, por delante de Holgado y el brasileño, pero que sancionado con tres posiciones partía 4º mientras Arón lo hacía 8º. En la quinta vuelta, la grava en pista, de una caída previa entre Alonso y Agius, le provoca la rotura del radiador y su posterior retirada. Segundo cero de la temporada para Manu, en una carrera que ganaba Moreira y donde Arón finalizaba 10º. La ventaja del español caía nuevamente a menos de 20 p. 188//169//153.
Una semana después, en el Balaton Park húngaro, las fuerzas estaban muy igualadas con pole para Moreira y un 3º para Manu, con VD. Goorbergh entre medias y Arón 6º. Un Arón que renunciaba a sus expectativas de MotoGP confirmando que seguiría en Moto2 con Marc VDS la temporada 2026, mientras Pramac mostraba interés por Manu. Con buena salida de los principales implicados Arón no podía mantener el ritmo de una cabeza de carrera con Moreira, Manu y Dixon al frente. Con el paso de las vueltas los dos primeros se separaban algo del resto en el que bajaba puestos Arón y ascendía Alonso con un ritmo final endiablado. Los dos de cabeza, con Manu por delante, a lo suyo, eran alcanzados por Alonso a poco del final y en la penúltima vuelta ya se había intercalado entre ellos, para encabezar en la última. Moreira no estaba dispuesto a ceder tan fácilmente y presentaba cara mientras Manu prefería no arriesgar una caída. En meta, llegada muy igualada con Alonso delante, y Moreira y Manu completando el podio con Arón 6º, recuperando posiciones al final. Cedía 5 puntos Manu con Moreira, y ganaba con Arón, ahora a una carrera de distancia: 204//179//173.
Para casa, en Catalunya dos semanas después, Manu y Arón tenían puestas muchas expectativas; pero como ellos muchos otros pilotos, con todo por ganar y nada que perder, especialmente Moreira, y al contrario que el dúo cabecero español. En Montmelló con Holgado como dominador claro desde los entrenos, Canet partía 7º, Manu 10º y Moreira 11º, todos dos puestos mejor, por las sanciones de Arenas y Baltus. Con Holgado en cabeza desde la salida, Manu partía muy bien y se situaba 3º pero pronto era adelantado por Guevara y Muñoz, incapaz de seguir su ritmo. Canet que rodaba 7º sufría una sanción de 2 puestos y más atrás Alonso (25º) recuperaba posiciones a marchas forzadas. Medía carrera se la pasa Manu luchando por superar a Guevara mientras Canet cae. En meta gana Holgado su primer GP, segundo es Dixon y tercero Muñoz con Manu 4º. Moreira en un mal día con LL incluida finaliza 14º. Buenas perspectivas para el madrileño 217//179//173, que aumentaba su renta.
Con el GP de la R. San Marino el campeonato abandonaba territorio europeo. Solo una semana después del anterior, Misano se convertía en el epicentro de todas las miradas. Pole para Holgado, con el local Vietti a milésimas y Manu completando la primera fila, con Canet 5º y Moreira 6º. Era Vietti el que tomaba las riendas de la prueba con los favoritos bien colocados. En el ecuador, se mantenía la lucha entre Vietti y Holgado por la cabeza y entre Manu y Moreira por el cajón, con Baltus remontando. En su tramo final Vietti controlaba a Holgado que además perdía la 2ª plaza a manos de Baltus. En meta victoria incontestable para Vietti, (10º ganador diferente en 16 carreras), con Baltus y Holgado completando el podio. Moreira 4º, puede con Manu 6º, que además es superado también por Agius, por el desgaste de sus gomas, en su lucha con Moreira y en un equipo en el que cada piloto va por libre, con Arón 7º.
Comenzaba la gira asiática y sus horarios intempestivos para los seguidores europeos, con la cita de Japón, el último fin de semana de Septiembre. Para entonces la ventaja de Manu se había reducido algo, 39 puntos. 227 frente a los 188 de sus perseguidores Moreira y Aron.
Un colchón considerable si se sabía manejar y en un Motegi de buenos recuerdos para el madrileño. A Manu no le influía que Moreira “se probara” la Honda LCR de MotoGP y consiguiendo el récord del circuito partía desde la pole con Holgado y Alonso a su vera. Moreira partía 5º y Canet con caída, 23º. Con excelente salida de Moreira y pésima de Manu, enseguida Holgado superaba al brasileño para imponer un gran ritmo que estiraba el grupo. Con Manu 9º y con prisa en su primer adelantamiento tiraba a Vietti y era sancionado con LL. De 7º pasaba nuevamente a 9º. Por delante Holgado se escapaba y Dixon y Arbolino se iban a por él, adelantando a Moreira. Hasta meta victoria incuestionable de Holgado, 2º Dixon y 3º Moreira que aguantaba los embates de Alonso 4º. Hasta la 5ª remontaba Manu con Canet 15º, que se descartaba del mundial. Un mundial que sigue con Manu al frente y 238 p. por los 204 de Moreira (34 de diferencia) y los 189 de Canet.
Indonesia y Mandalika, serían determinantes en el devenir del título. Con 125 p. aún en juego, las espadas en alto y muchos nervios, daba primero Manu el viernes, pero el sábado la pole era para Moreira que respondía con eficacia. Con Alonso y Guevara también por delante, Manu partía 4º y Canet 21º por otra caída.
En carrera recital de Moreira, caída de Holgado (que facilitaba las cosas a Manu) y remontada de Canet. Con caída de rendimiento de gomas al final ganaba claramente Moreira, con Manu aguantando la 2ª plaza y Guevara la 3ª ante un desencadenado Canet 4º, que se quedaba sin circuito.
Por la tarde llegaba la sorpresa del GP: los comisarios descalificaban a Manu por usar una centralita no homologada. El caso es que Agius, con la misma, no tuvo problemas en la inspección. Con 20 puntos menos, así, de repente y de la manera que ocurría, el título empezaba a oler a chamusquina. Además con los 16 p del heredado 3º, Canet se volvía a meter en la pomada, albergando todavía posibilidades. 238//229//205.
Australia y su particular circuito de Phillip Island, era la prueba de fuego para el título. Ahora eran 100 los puntos en juego y 9 la ventaja; el cambio en un solo GP había sido brutal y la diferencia no parecía significativa, aunque menos es ná. Manu tenía demasiadas ganas por revertir la adversa situación creada cuanto antes, y se caía en las dos primeras sesiones. Las mismas ganas de Moreira, pleno de confianza, que en la cita en que se hacía oficial su fichaje por LCR durante las próximas 3 temporadas en MotoGP, se llevaba la pole por delante de Agius y Manu, y con un 8º de Canet, por los pelos en una sola vuelta, por un caída inicial. Con todas las carreras retrasadas 1h por el fuerte viento, Agius hacía valer su condición de piloto local y adelantando en la primera curva a Moreira se dedicaba a controlar la carrera desde el principio, esperando acontecimientos. En vista de que no se producían, se centraba en ganar su segunda carrera, y lo hacía con solvencia. La lucha por detrás se la llevaba Alonso, segundo en meta y que se imponía a un Moreira, tercero, sobre la línea, con Manun 7º, nuevamente sin gomas (por su intensa lucha previa con Moreira, llegando a adelantarse en 9 ocasiones), y Canet 8º.
Ahora sólo dos puntos separan a español y brasileño, mientras Canet comienza a mirar más hacia atrás que hacia adelante.
Con Malasia comenzaba el desenlace del campeonato. Las 18 pruebas anteriores no servían de nada y el título se iba a resolver en tan solo tres, ahora con muy diferentes mentalidades entre los dos, finalmente candidatos (aunque Manu ante las cámaras aguantara el tipo, la procesión iba por dentro). Las largas rectas de Sepang no parecían el circuito ideal para la Kalex de Manu, una de las mas lentas de la parrilla, pero aprovechando los rebufos se podría desenvolver. Holgado era el más rápido en parrilla con Baltius y Dixon saliendo desde la 1ª fila. Canet partía 8º y Manu 7º con sus más y sus menos con Moreira en entrenos, y que lo hacía 17º. Carrera influenciada con más de 3 h de espera, (por el grave accidente previo en Moto3), además y debido a una bandera roja, la carrera se acortaba a 11 V condicionando toda la estrategia de carrera. Saliendo bien los de delante, Dixon se escapaba desde el inicio adquiriendo ventaja con las vueltas y que favorecía la lucha por detrás entre Holgado y Alonso con una cómoda situación para Manu 6º, por delante de Moreira 10º y más de Canet. Sin cambios delante, Moreira recortaba puestos con Manu, y a dos del final en la última curva, oyendo Manu el motor de Moreira detrás suyo, se iba al suelo, echando por tierra todo lo anterior. Ganaba Dixon con Alonso y Baltus en el podio y Holgado por delante de Moreira 5º. Canet 15º. Manu 25º. El error por el pánico escénico le costaba a Manu 10 maravillosos puntos que sumar a los negativos acumulados anteriormente.
De tal manera que Moreira por primera vez pasaba a comandar la tabla y con 256 metía 9 de diferencia a Manu que se quedaba con sus 247 previos. Toda la presión pasaba ahora al español con Arón descartado en la quinta plaza y 213.
Tras la gira por el Pacífico e Índico finalizaba la competición en el atlántico y mediterráneo acogiendo la península ibérica sus dos últimas citas y siendo la penúltima la muy decisiva de Portugal.
A Portimao llegaban con opciones reales de título únicamente dos pilotos, Moreira y Manu (matemáticas también, para Baltus, Canet y Dixon) y solo el brasileño con bola de partido (ganar y su rival 8º ó 2º y 13º). Desde los entrenos se vislumbraba a un superior piloto brasileño que saldría desde la pole junto a Dixon y Veijer, mientras Arón partía 5º y Manu 8º (7º luego por sanción).
Con los mejores en un grupo delantero comandado siempre por Moreira, un susto de Manu en la 5ª V, hacía presagiar problemas en su montura. En la siguiente y debido a ello se escapaban un tanto, Moreira, Veijer y Alonso y a mitad de carrera comandaba Veijer bajo la tutela de Moreira y Alonso, mientras por detrás y 6º Manu tenía problemas para seguir su ritmo. En las últimas vueltas se juntaban los tres junto a un Canet que contactaba muy rápido y en una llegada de infarto se imponía Moreira sobre Veijer y Alonso, finalizando 4º Canet y muy descolgado 6º Manu, en tierra de nadie, al caerse Dixon por detrás.
Moreira con su 4º triunfo y 281 puntos, sacaba ahora 24 al madrileño colocando en bandeja de oro su primer título mundialista.
Para la última cita en Valencia, estaba todo el pescado vendido. En Cheste, Moreira con 24 puntos de ventaja sobre Manu, (único piloto con posibilidades de podio más allá del líder), se proclamaría campeón si acaba entre los 14 primeros independientemente de que el español ganara. Para Manu, todo pasaba por ganar la carrera y que su rival terminara 15º o peor. O se producían una suerte de casualidades, infortunios o contubernios (de pilotos antiMoreira o proManu, que le hicieran la carrera imposible al brasileiro, como lo hiciera Melandri a Alzamora en 125 cc en 1999 en Argentina) y le pusieran en bandeja la victoria al madrileño, o el título tenía dueño. Como ninguna de esas premisas se daba el título recaía finalmente en Diogo Moreira. La carrera la ganaba I. Guevara tras una intensa lucha con Holgado que partía desde la pole, completando el podio Ortolá. Manu que partía 5º por detrás de Arenas y Agius, se mantuvo hasta mitad de carrera en esa posición sin poder acercarse a la cabeza, mientras Moreira vigilaba desde la 9ª y Canet era sancionado con 2LL por un incidente inicial. En el último tramo la moto de Manu se hacía ingobernable y era superado incluso por Moreira momento en que se retiraba a boxes aunque luego regresara para finalizar la carrera, mientras Moreira 11º, era proclamado campeón del Mundo.
En definitiva han sido los dos mejores; Diogo con cuatro victorias, tres segundos y dos terceros como mejor puntuación y 286 puntos finales y Manu con cuatro triunfos, un segundo y cuatro terceros y 257 puntos, han dominado la categoría, a pesar de los cuatro ceros del primero y de los seis del segundo. Más lejos, a 54 del ganador y 25 del subcampeón, completa el podio un regular Barry Baltus con tres ceros en su haber pero sin victoria (cinco segundos y dos terceros). El belga, conseguía gracias a ello superar en la clasificación final a su compañero Canet por cinco puntos. El valenciano, sí terminaba con victoria, además de dos segundos y tres terceros, pero su actitud de arriesgar ante la mejor ocasión de título de su vida, ante la seguridad de Manu al comienzo y de Diogo al final le supusieron muchas caídas, abandonos (dos) y segundos de carrera malgastados en remontadas sin concretar (tres unos). Una nueva, y ¿última? ocasión perdida para él. En una categoría tan disputada, los dos mejores acumulan solo ocho triunfos. Del resto destaca el irregular británico Jake Dixon con tres, dos al comienzo y una al final de temporada, que además conseguía dos segundos, para una 5ª plaza final.
Dos victorias suman dos pilotos muy rápidos, avispados y siempre aspirantes, el aussie Senna Agius (10º), compañero de Manu en Liqui Moly y el turco Deniz Oncu (12º) de Red Bull, lesionado toda la segunda mitad de temporada, junto al segundo mejor rookie, el joven español Daniel Holgado (6º). Las restantes victorias estaban en las manos de dos veteranos Chele Vietti (7º) y Joe Roberts (14º) y de dos promesas Izan Guevara (11º) y David Alonso (9º). Figurando entre los quince primeros quedan “sin mojar” dos españoles que lo han merecido Albert Arenas (8º) y Marcos Ramírez (13º), sin poderlo conseguir.
Diogo llegó a estar a 61 puntos de Manu, después de Francia y gracias a una gran segunda parte del campeonato, unida a la bajada en los resultados del español, ha conseguido su primer título para alegría de todo Brasil y en especial de sus padres, Sandra y Luiz. Él le acompañó a vivir a España con sólo 13 años, a Alcarrás, en Lérida, tierra de los Márquez, los mismos que pronto le llamaron para que formara a pasar parte de su equipo de entrenamientos en los circuitos de tierra, en los que Moreira vuela.
En 2022, debutaba en Moto3 con un interesante octavo puesto final, terminando por delante de otros rookies como Dani Holgado o Iván Ortolá, que venían de ser campeón y subcampeón en un Mundial Junior de Moto3 en el que Moreira apenas había podido terminar undécimo, el mismo puesto que había obtenido en la temporada anterior.
Por eso, cuando en su segundo año en Moto3 repetía la octava posición de su debut, no era desacertado pensar que el brasileño se había equivocado en su apuesta por el asfalto. Sin embargo, había algo que hacía pensar que no, como su histórica victoria desde la pole en el Gran Premio de Indonesia de 2023. Y eso debieron sospechar en el Italtrans. El equipo italiano apostando por él, le ascendía a Moto2, donde apenas rascó dos puntos en sus seis primeras carreras. Un 4º puesto en Alemania, enlazaba con un mejor fin de temporada, con cinco top 10, dos quintos puestos y el colofón del podio en Barcelona para acabar 14º en la general.
Su progreso era más que notable y estaba dispuesto a revertir el teórico orden de Moto2, que comenzó con un mano a mano español entre Manu González y Arón Canet que el madrileño tenía bastante dominado. O eso creía, porque Moreira -que tardó siete carreras en subir al podio- pasó de una progresión más bien aritmética a una más parecida a la geométrica.
La victoria en Assen inició una apoteósica remontada que cimentó en una gran regularidad (puntuó en las diez últimas carreras) y, sobre todo, en un arreón final entre Misano y Portimao con dos victorias, dos terceros, un cuarto y un quinto puesto para virar el orden de Moto2 y llevarse el título.
Hasta aquí los números y la realidad. La intrahistoria es que a Dorna, la propietaria (hasta ahora) de Moto GP, en interés de expandir el Campeonato se vale de cualquier circunstancia para hacerlo. Le da igual promocionar una marca, potenciar una rivalidad o ensalzar un protagonismo. El caso es estar en el candelero, meter baza entre futbol y Formula 1; jubilado Rossi y lesionado Márquez, el campeonato hacía aguas en popularidad y la mediocridad pujaba por tomar el mando. Quedaba abrir mercados con nuevos pilotos, a ser posible no españoles (copando todas las parrillas). En ese afán y siguiendo el modelo de la F1, se aumentaron el número de pruebas, nuevos destinos, nuevos circuitos... pero los pilotos no europeos se pueden contar con los dedos de la mano y son la excepción, pero llenan sus circuitos nacionales. La ilusión de todo buen promotor de un campeonato mundial es tener pruebas en los cinco continentes. A MotoGP le falta África y apuntalar América (dos pruebas parecen pocas). Y ahí surge el contrato con Brasil por tres años y el circuito Ayrton Senna de Goiania, sin terminar a día de hoy y a tres meses vita de la prueba. Y en ese trajín un joven piloto brasileño que despuntaba en el CEV FIM, con buenas maneras pero sin despuntar en Moto3, pasaba a Moto2 y en su segundo año y a mitad de temporada, le ofrecen una Honda de MotoGP, cuando figuraba 5º en la clasificación a 50 puntos del líder y sin haber ganado una carrera. Unidades contadas las que quedan libres a final de temporada, esa oportunidad se la ofrecen, tradicionalmente al campeón o a un superpiloto con mucho bagaje de triunfos. Y Diogo en ese momento ni una cosa ni la otra.
Que diferente ha sido, que terminado el campeonato, y a tiempo pasado, confirmar que el campeón de Moto2 (como casi todos) ascienda a MotoGP. No es tanto un honor, más bien una obligación y hubiera sido una injusticia lo contrario. Como hubiera ocurrido si hubieran ganado Manu o Arón. No caben más españoles en MotoGP y Goiania era la excusa perfecta. Se tira una piedra al estanque a ver que ocurre pero como Manu soporta bien las olas producidas y “el elegido” comete más errores de los debidos, para paliar esa desventaja, en Indonesia a cinco GP del término, nos inventamos una ilegalidad con una centralita y dejamos al líder sin puntuar y a los pies de los leones. Los 20 puntos retirados serían la punta del iceberg, la gota que colmaría el vaso; los nervios y el exceso de responsabilidad del piloto madrileño presionado mediáticamente harían el resto y DORNA conseguía su propósito: coronar a un brasileño para llenar Goiania en 2026 y poder presumir de otro campeón de diferente nacionalidad.
El resto no tiene importancia, se denomina daños colaterales y siempre son asumibles en bien del espectáculo














